El comercio electrónico continúa creciendo con fuerza en España y los últimos datos confirman una tendencia que ya venía apuntándose desde hace tiempo. La facturación de las compras realizadas por Internet ha alcanzado cifras récord, consolidando al e-commerce como uno de los canales con mayor proyección dentro del mercado nacional.
Durante el segundo trimestre de 2015, el comercio electrónico en España alcanzó una facturación de 4.946 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 27 % respecto al mismo periodo del año anterior. Estos resultados reflejan el aumento progresivo de la confianza de los consumidores en las compras online y el mayor peso que Internet está adquiriendo en los hábitos de consumo.
Las previsiones para 2016 también son especialmente positivas. Según diferentes estimaciones, las ventas por Internet pueden alcanzar en España un volumen de negocio cercano a los 24.700 millones de euros, una cifra que supone más que triplicar los resultados obtenidos en 2009.
Entre los sectores con mayor presencia dentro del comercio electrónico destacan la moda, los complementos, la salud y la belleza. También mantienen una posición relevante las actividades relacionadas con los viajes y el alojamiento, el alquiler de vehículos y el sector del motor. A ellos se suman otros segmentos que están experimentando un crecimiento notable, como los productos para bebés, los juguetes, la informática y la electrónica.
Uno de los grandes protagonistas de 2016 puede ser el pequeño y mediano comercio. Todavía existe un porcentaje considerable de pymes que no vende sus productos o servicios a través de Internet, lo que representa una importante oportunidad de crecimiento. Dar el paso hacia el entorno digital puede permitir a estas empresas ampliar su mercado, llegar a nuevos clientes y reducir las limitaciones geográficas de un negocio exclusivamente presencial.
Pero estar presente en Internet ya no es suficiente. El crecimiento del uso de smartphones y tabletas obliga a las empresas a ofrecer una experiencia de compra correctamente adaptada a estos dispositivos. Cada vez son más los usuarios que consultan productos, comparan precios y realizan compras directamente desde el móvil.
Actualmente, millones de consumidores españoles utilizan teléfonos inteligentes y tabletas para comprar por Internet. Esta tendencia seguirá aumentando, por lo que las tiendas online que no estén optimizadas para dispositivos móviles pueden perder clientes frente a competidores que ofrezcan una navegación más rápida, sencilla y cómoda.
También está desapareciendo progresivamente la separación tradicional entre el comprador online y el comprador de tienda física. El consumidor actual utiliza diferentes canales durante un mismo proceso de compra. Puede buscar información en Internet, consultar opiniones, comparar precios y finalmente adquirir el producto en un establecimiento físico.
De la misma manera, puede descubrir un producto en una tienda y realizar posteriormente la compra desde su ordenador o teléfono móvil. Internet se convierte así en una herramienta fundamental incluso cuando la venta no termina produciéndose directamente en el canal online.
Los datos muestran que una parte importante de los consumidores consulta información antes de tomar una decisión de compra, y el entorno digital desempeña un papel cada vez más relevante en ese proceso.
Por todo ello, el comercio electrónico representa una oportunidad que las empresas no deberían ignorar. Contar con una tienda online adaptada a los nuevos hábitos de los consumidores puede ayudar a aumentar las ventas, mejorar la visibilidad de la empresa y acceder a un mercado mucho más amplio.
Y su negocio, ¿ya está preparado para vender en Internet?